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Gratitud que edifica y continuidad que fortalece: la Diócesis de Saltillo celebra el servicio del Pbro. Roberto Carlos y da la bienvenida al Pbro. César Isidro

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asamblea de corazones agradecidos

Saltillo, Coahuila | 20 de febrero de 2026
En un ambiente de fraternidad, memoria agradecida y renovado compromiso pastoral, la noche del viernes 20 de febrero se vivió un momento significativo para la vida diocesana en la Casa San José. El Equipo Diocesano de Animación Pastoral convocó a las Comisiones Diocesanas y a quienes acompañan la misión evangelizadora, para agradecer los 10 años de servicio del Pbro. Roberto Carlos Campos Castañeda al frente de la Vicaría Episcopal de Pastoral y dar la bienvenida al Pbro. César Isidro Córdova Castillo como nuevo vicario episcopal de pastoral.

La reunión fue presidida por el señor obispo de Saltillo, Mons. Hilario González García, y contó con la presencia del obispo emérito, Mons. Raúl Vera López, quienes acompañaron este momento de comunión que reunió a laicos, vida consagrada, diáconos y presbíteros en torno a una sola decisión: seguir caminando juntos.

Una noche inédita de comunión

La convocatoria fue acogida con entusiasmo por quienes animan y ejecutan la vida pastoral de la diócesis. Más que un relevo, fue una asamblea de corazones agradecidos, donde las anécdotas, la memoria compartida y el reconocimiento mutuo tejieron un clima de profunda fraternidad.

Mons. Hilario destacó que este momento era para agradecer no solo al Padre Roberto, sino a todo el equipo del EDAP, a cada comisión, a los vicarios y colaboradores que han sostenido la misión con espíritu sinodal. Reconoció que el camino recorrido ha sido fruto de la comunión, la participación y la perseverancia en el proyecto diocesano de pastoral, e invitó a ambos presbíteros a mantenerse en sintonía y colaboración, cuidando el sueño pastoral que la diócesis ha abrazado.

Por su parte, Mons. Vera celebró que el espíritu de sinodalidad haya echado raíces en la comunidad diocesana durante las últimas dos décadas. Animó a continuar por esa senda, confiando en que la Iglesia universal, bajo el pontificado de Papa León XIV, seguirá impulsando esta dinámica de comunión y corresponsabilidad.

Diez años de servicio y conversión pastoral

Al tomar la palabra, el Padre Roberto evocó el momento en que recibió la encomienda como vicario episcopal, recordando el desafío de impulsar un plan pastoral que ya había sido proclamado años antes, pero que exigía un verdadero cambio de mentalidad y una auténtica conversión pastoral.

Con emoción y humildad expresó:

“Gracias Padre César, gracias señores obispos por todo este tiempo tan hermoso. Gracias porque creo que hoy soy mejor sacerdote. No lo digo con vanagloria, sino porque siempre conté con todos y cada uno de ustedes y porque muchas cosas no se hubiesen logrado sin ese apoyo y sin esa responsabilidad”.

Sus palabras resonaron como síntesis de una década marcada por el trabajo en equipo, la planeación prospectiva y la búsqueda constante de pasar de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera.

Continuidad, equipo y esperanza

Nuevo Vicario de Pastoral
Nuevo Vicario de Pastoral

El Padre César Isidro, al asumir la nueva responsabilidad, manifestó una profunda gratitud a Dios por la confianza recibida y subrayó la importancia de la continuidad:

“Me gusta pensar en que estamos juntos. El obispo don Hilario me pidió dar continuidad y por eso seguimos en equipo trabajando. Nadie se va, todos nos quedamos; necesitamos seguir trabajando juntos para poder seguir adelante. Afianzar, renovar y llegar al ideal soñado; yo creo que Dios está con nosotros y lo vamos a lograr”.

Sus palabras reflejaron serenidad, esperanza y un claro deseo de fortalecer el camino ya trazado, reconociendo el esfuerzo y la entrega de cada comisión y agente pastoral.

Caminar juntos, como Iglesia diocesana

La noche concluyó con un clima de gratitud y bendición. No fue simplemente un cambio de estafeta, sino la confirmación de una Iglesia que ha aprendido a caminar en clave sinodal, donde cada carisma suma y cada ministerio se integra en un mismo horizonte misionero.

La Diócesis de Saltillo agradece profundamente el servicio generoso del Padre Roberto Carlos Campos Castañeda y encomienda al Padre César Isidro Córdova Castillo en esta nueva etapa, confiando en que el Señor seguirá guiando a su Iglesia por caminos de comunión, participación y misión.

Porque cuando una Iglesia sabe agradecer, también sabe renovarse. Y cuando camina unida, avanza con esperanza.