
La Diócesis de Saltillo invita a orar y cooperar con su Seminario en la Colecta Anual y la Semana Vocacional
La Iglesia diocesana de Saltillo vuelve a tocar el corazón de sus comunidades con una invitación que es, al mismo tiempo, gesto de fe, acto de gratitud y compromiso con el futuro. El Seminario Diocesano del Sagrado Corazón convoca a todo el Pueblo de Dios a participar con espíritu generoso en la Colecta Anual del Seminario, un esfuerzo solidario que sostiene la formación de quienes se preparan para servir como pastores según el corazón de Cristo.
La colecta se realizará en dos momentos significativos:
- 14 y 15 de febrero, en Monclova y alrededores
- 28 de febrero y 1 de marzo, en Saltillo y alrededores
Cada aportación, por sencilla que parezca, se convierte en pan compartido, en estudio posible, en acompañamiento humano y espiritual para los seminaristas que un día estarán al frente de nuestras comunidades, celebrando los sacramentos y caminando con el pueblo en sus alegrías y esperanzas.
Semana Vocacional: sembrar esperanza, despertar llamados
En el marco de esta colecta, la Semana Vocacional se vive como un tiempo especial de gracia. Los seminaristas recorrerán colegios católicos, parroquias y grupos de todas las vicarías de la Diócesis, compartiendo su testimonio, animando la oración y ayudando a que niños, adolescentes y jóvenes se pregunten sin miedo: ¿Qué quiere Dios de mi vida?
Es una semana para renovar la fe, pedir al Señor que siga llamando obreros a su mies y acompañar, con cercanía y oración, a quienes ya han respondido con valentía al llamado vocacional.
Una memoria que inspira: fe probada, esperanza viva
Este año, la Colecta del Seminario y la Semana Vocacional adquieren un tono profundamente simbólico al enmarcarse en los 100 años del acontecimiento cristero, memoria viva de un pueblo que defendió su fe con coraje y proclamó con su vida que Cristo es el Rey del universo.
Inspirados por este testimonio de fidelidad, el lema que anima estas jornadas es claro y desafiante:
“Por amor al Rey, formamos servidores.”
Una frase que recuerda que la vocación sacerdotal nace del amor a Cristo Rey y se concreta en un servicio humilde, alegre y generoso a la Iglesia y a la sociedad.
Un llamado a toda la comunidad
Orar por las vocaciones y colaborar con el Seminario no es tarea de unos cuantos: es misión de toda la Iglesia. Cada oración eleva el ánimo de los seminaristas; cada donativo fortalece su formación; cada gesto de cercanía confirma que no caminan solos.
Que esta colecta y esta Semana Vocacional renueven en todos nosotros el compromiso cristiano y el deseo de seguir construyendo, juntos, una Iglesia viva, servidora y fiel al Evangelio.
Por amor al Rey… sigamos formando servidores.





































