Las mesas de trabajo de la Asamblea Presbiteral generaron propuestas para fortalecer la Pastoral de Servicios en la Diócesis de Saltillo
Monclova, Coahuila. Al concluir el segundo día de la Asamblea Presbiteral 2025, los sacerdotes y agentes pastorales de la Diócesis de Saltillo participaron en las mesas de trabajo coordinadas por la Vicaría de Pastoral, donde se reflexionó sobre los avances, retos y horizontes de la Pastoral de Servicios.
Las mesas, integradas por representantes de las distintas vicarías de la diócesis, ofrecieron un espacio de discernimiento y diálogo fraterno, enfocado en fortalecer la coordinación, la formación y la claridad organizacional de las comisiones pastorales.
Durante toda la jornada se contó con la presencia constante de Mons. Hilario González García, Obispo de Saltillo, quien participó activamente escuchando las propuestas, tomando notas y alentando el trabajo en comunión.
𝑼𝒏𝒂 𝒅𝒊𝒐́𝒄𝒆𝒔𝒊𝒔 𝒆𝒏 𝒎𝒐𝒗𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐
Los participantes coincidieron en que la Diócesis de Saltillo es una Iglesia viva, en búsqueda y movimiento, con gran diversidad de comisiones y agentes. Sin embargo, se subrayó que la abundancia de estructuras no siempre garantiza el espíritu pastoral, por lo que se requiere claridad organizativa, acompañamiento y formación continua.
Se destacó la necesidad de definir con precisión qué comisiones deben existir en cada nivel —diocesano, vicarial y parroquial— y de mantener viva la memoria histórica y espiritual del plan pastoral, especialmente ante los cambios de coordinación de sacerdotes a laicos.
Asimismo, se pidió apoyar y capacitar a los laicos comisionados, quienes asumen responsabilidades con generosidad, pero en muchos casos sin dedicación exclusiva.
𝑷𝒂𝒔𝒕𝒐𝒓𝒂𝒍 𝑺𝒐𝒄𝒊𝒂𝒍: 𝒖𝒓𝒈𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝒊𝒏𝒕𝒆𝒈𝒓𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒚 𝒔𝒆𝒏𝒕𝒊𝒅𝒐
Las mesas reconocieron que la Pastoral Social atraviesa una etapa de renovación, marcada por grandes necesidades y desafíos. Se señaló la falta de articulación entre los niveles diocesano y parroquial, y se hizo un llamado a superar el asistencialismo para avanzar hacia una pastoral de promoción humana y transformación social.
Se propuso que los responsables de Pastoral Social ofrezcan formación conjunta en las próximas reuniones, con miras a un trabajo más integrado y solidario entre parroquias, comisiones y equipos.
𝑪𝒍𝒂𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒖𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒍 𝒚 𝒓𝒆𝒑𝒓𝒆𝒔𝒆𝒏𝒕𝒂𝒕𝒊𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅
Otro punto clave fue la representatividad y coordinación. Actualmente existen 25 comisiones reconocidas, pero no todas están presentes en cada parroquia. Se propuso la elaboración de un directorio actualizado de comisiones y responsables por vicaría y comunidad, así como la designación de enlaces pastorales en las parroquias más pequeñas.
Estas medidas buscan fortalecer la identidad pastoral común y facilitar la comunicación entre los distintos niveles eclesiales, garantizando que cada comunidad tenga un punto de conexión con la diócesis.
𝑭𝒐𝒓𝒎𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒚 𝒄𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏: 𝒆𝒋𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒓𝒆𝒏𝒐𝒗𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏
Las mesas coincidieron en que la formación permanente y la comunicación efectiva son pilares de la renovación pastoral.
Se invitó a aprovechar las reuniones parroquiales y vicariales para ofrecer mini-cápsulas formativas temáticas, para seguir con el aprendizaje del ser y quehacer de cada comisión.
También se insistió en establecer canales de comunicación claros y periódicos entre comisiones, vicarías y diócesis, con informes de avances y buenas prácticas que alimenten la comunión pastoral.
𝑶𝒕𝒓𝒐𝒔 𝒓𝒆𝒕𝒐𝒔 𝒚 𝒂𝒄𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒏𝒄𝒓𝒆𝒕𝒂𝒔
Entre las preocupaciones expresadas se incluyó la necesidad de una respuesta más organizada frente a la violencia social, asignando responsabilidades claras a las comisiones competentes.
Se pidió revisar el trato y la atención en las oficinas parroquiales, promoviendo un estilo de servicio más humano y evangélico.
𝑳𝒂𝒔 𝒂𝒄𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒏𝒄𝒓𝒆𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒄𝒐𝒓𝒅𝒂𝒅𝒂𝒔 𝒊𝒏𝒄𝒍𝒖𝒚𝒆𝒏:
Clarificar y documentar qué grupos, movimientos y servicios se deben ubicar en cada comisión existente.
Elaborar un directorio diocesano actualizado de responsables de parroquias y vicaría en las respectivas comisiones
Capacitar a los nuevos comisionados en la historia y espíritu del plan pastoral.
Fortalecer la comunicación interna entre las comisiones parroquiales y diocesanas.
Sensibilizar y mejorar el trato pastoral en secretarías y oficinas.
Promover la participación de los nuevos sacerdotes en la coordinación pastoral.
𝑼𝒏𝒂 𝒑𝒂𝒔𝒕𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒆𝒏 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒆𝒓𝒏𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒚 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒏𝒛𝒂
El ambiente de las mesas fue de esperanza, realismo y compromiso. Se reconoció que aún hay mucho por hacer, pero también que el Espíritu Santo sigue impulsando a la Iglesia de Saltillo a caminar unida.
“La renovación pastoral no se impone desde arriba, se teje desde la comunión y la formación; desde escuchar, acompañar y servir”, fue una de las frases que resumió el sentir común.
La Vicaría de Pastoral llevará estas conclusiones a las distintas comisiones del nivel de Servicios Pastorales, con el propósito de consolidar estructuras más claras, procesos más humanos y una acción pastoral más profética y cercana al pueblo de Dios.






































