Saltillo, Coahuila.— En un gesto cargado de simbolismo y proyección histórica, el Papa León XIV realizó una visita apostólica a Turquía con motivo del 1700 aniversario del Concilio de Nicea, uno de los acontecimientos fundacionales de la fe cristiana.
Durante esta visita, el Santo Padre sostuvo un encuentro fraterno con el Patriarca Bartolomé I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla, reafirmando el camino del diálogo, la cercanía y la esperanza compartida entre las Iglesias cristianas.
En su mensaje, el Papa León XIV subrayó que la unidad no es solo un ideal teológico, sino una tarea concreta que se construye día a día a través del respeto, la escucha y el encuentro sincero. Señaló que el diálogo ecuménico, junto con el respeto hacia otras religiones, es un camino imprescindible para la paz y para un testimonio creíble del Evangelio en el mundo actual.
El Pontífice recordó que el Concilio de Nicea sigue siendo una fuente viva de inspiración, pues en él la Iglesia confesó una misma fe en Jesucristo, llamada hoy a expresarse también en gestos de comunión, reconciliación y corresponsabilidad pastoral.
Este encuentro en tierras turcas se convierte así en un signo profético para nuestro tiempo, especialmente en un mundo marcado por divisiones, conflictos y polarizaciones. La visita del Papa León XIV invita a los cristianos, particularmente a las nuevas generaciones, a ser constructores de unidad, puentes de diálogo y testigos de esperanza.






































