Comisionados diocesanos del nivel de Servicios Pastorales participaron en la Asamblea de Presbiterio en Monclova
Monclova, Coahuila. Del 3 al 5 de noviembre, en el marco de la Asamblea de Presbiterio de la Diócesis de Saltillo, los comisionados diocesanos del nivel de Servicios Pastorales sostuvieron un importante encuentro orientado a renovar la unidad, fortalecer la comunión pastoral y proyectar el trabajo conjunto de las comisiones diocesanas.
El espacio permitió revisar los avances, desafíos y horizontes de la pastoral diocesana, en un clima de corresponsabilidad y diálogo fraterno entre sacerdotes, coordinadores laicos y responsables de comisiones.
𝗨𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝗼𝗹𝗮𝗯𝗼𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗮𝗹 𝘀𝗲𝗿𝘃𝗶𝗰𝗶𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗥𝗲𝗶𝗻𝗼
Durante la presentación de las comisiones y sus objetivos, se reafirmó el compromiso común con la unidad eclesial y el trabajo coordinado entre los equipos diocesanos, reconociendo a los sacerdotes como mediadores fundamentales de la vida pastoral.
𝗗𝗲𝘀𝗮𝗳𝗶́𝗼𝘀 𝘆 𝗿𝗲𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗽𝗮𝘀𝘁𝗼𝗿𝗮𝗹
En el análisis de los retos, las comisiones identificaron resistencias y dificultades comunes: el individualismo, la apatía espiritual, la falta de formación, y las carencias materiales y humanas que afectan el dinamismo pastoral.
La Pastoral Catequética advirtió sobre la desintegración familiar y la escasa participación de los padres en la formación religiosa de sus hijos, así como la falta de catequistas comprometidos y recursos tecnológicos para la evangelización.
Por su parte, la Pastoral Rural evidenció la necesidad de contar con equipos formados para acompañar comunidades ejidales, y la Pastoral Bíblica insistió en fortalecer la animación bíblica y los equipos representativos en toda la diócesis.
La Pastoral General hizo un llamado a renovar la formación técnica y elaborar planes pastorales más efectivos para responder a las nuevas realidades.
𝗟𝗹𝗮𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗯𝗶́𝘁𝗲𝗿𝗼𝘀: 𝗮𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗻̃𝗮𝗿, 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗿 𝘆 𝗺𝗼𝘁𝗶𝘃𝗮𝗿
Entre las peticiones más relevantes a los sacerdotes se subrayó la importancia de fortalecer la comunicación y coordinación pastoral, promover reuniones mensuales y ofrecer acompañamiento espiritual a los agentes de pastoral.
También se propuso fomentar la corresponsabilidad, apoyar económicamente los procesos formativos y favorecer la actualización tecnológica para los procesos evangelizadores.
𝗘𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗶𝗻𝘀𝗽𝗶𝗿𝗮𝗻
Los comisionados expresaron su gratitud por el apoyo y acompañamiento de sacerdotes, quienes han impulsado proyectos diocesanos con apertura y entusiasmo.
Se reconoció especialmente el éxito del Primer Encuentro de Jóvenes de Perseverancia en el Valle de Arispe, que reunió a más de 700 jóvenes, y la colaboración entre las pastorales juvenil y rural en diversos talleres y jornadas.
𝗠𝗶𝗿𝗮𝗿 𝗮𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮
La reunión concluyó con una visión de futuro orientada a convertir los desafíos en oportunidades. Los participantes coincidieron en que la pastoral diocesana debe avanzar hacia una formación permanente, una comunicación fluida y una mayor participación laical, involucrando incluso a profesionistas en áreas como arquitectura, restauración e ingeniería, para fortalecer los proyectos diocesanos.
Entre las acciones concretas acordadas destacan:
• Reuniones mensuales de coordinación pastoral.
• Cursos y diplomados permanentes para catequistas y agentes.
• Integración de profesionistas laicos en proyectos diocesanos.
• Presencia activa de los presbíteros en procesos de evangelización.
• Promoción de jornadas temáticas, como la Jornada Bíblica de septiembre.
• Continuidad en la atención pastoral a comunidades rurales y familias.
Finalmente, se destacó la importancia de no quedarse en el análisis, sino de traducir los retos en acciones concretas que fortalezcan la comunión diocesana.
Los comisionados coincidieron en que la unidad, la espiritualidad y la corresponsabilidad son los pilares que permitirán construir una Iglesia más viva, dinámica y en salida misionera.






































