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Una ciudad en camino: apertura jubilar franciscana llena de fe y alegría

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Apertura de la concesión de la Indulgencia Plenaria
Apertura de la concesión de la Indulgencia Plenaria

Con espíritu festivo y profunda devoción, el domingo 1 de febrero se llevó a cabo la Apertura de la concesión de la Indulgencia Plenaria con motivo del VIII Centenario del tránsito de Francisco de Asís, en el Templo de San Francisco, ubicado en la calle Juárez de la Zona Centro de Saltillo.

Foto de Facebook de la Iglesia de San Francisco

La celebración reunió a un nutrido número de fieles que, con gozo y espíritu de peregrinación, se sumaron a este acontecimiento jubilar que marca un tiempo especial de gracia para la Iglesia y, de manera particular, para la familia franciscana.

Cabe destacar que la Fraternidad Franciscana que sirve en Saltillo es una de las pocas fraternidades de la Provincia Franciscana que, desde el año 2022, ha recorrido con fidelidad y compromiso el itinerario de los Cinco Centenarios, propuesto por el Gobierno General de la Orden. Este camino ha sido vivido con responsabilidad formativa, alegría celebrativa y un profundo amor al carisma del seráfico padre San Francisco.

La celebración solemne estuvo marcada por signos de fe y comunión. Uno de los momentos más significativos fue la presencia de la reliquia de San Francisco, expuesta para la veneración de los fieles, fortaleciendo el vínculo espiritual con el santo de Asís y su testimonio de vida evangélica.

La jornada dio inicio con una procesión jubilar, encabezada por Daniel Ramos, rector del templo, que partió desde Paseo Capital, en la lateral de la Catedral de Saltillo, recorriendo la calle Juárez hasta llegar al Templo de San Francisco. El caminar comunitario se convirtió en signo visible de una Iglesia en salida, alegre y agradecida por el don del carisma franciscano.

Esta apertura jubilar invita a los fieles a vivir este tiempo especial como una oportunidad para renovar la fe, crecer en la conversión del corazón y caminar en fraternidad, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís: humilde, alegre y profundamente enamorado de Cristo y de su Iglesia.