Saltillo, Coahuila.— En un ambiente de profunda gratitud y alegría espiritual, la comunidad católica de Saltillo se unió para celebrar el 97.º cumpleaños de Monseñor Humberto González Galindo, una de las figuras más emblemáticas y queridas de nuestra Iglesia local. La conmemoración cobró un significado especial al coincidir con sus dos décadas de servicio como rector del Templo del Padre Nuestro, donde continúa siendo un faro de fe para los fieles.
Siete décadas de entrega total
Con más de 73 años de ministerio sacerdotal, la trayectoria de Monseñor González Galindo es un testimonio vivo de perseverancia. Originario de Saltillo, ha dedicado su vida a fortalecer la estructura espiritual y física de la diócesis. Entre sus roles más destacados, se recuerda con especial aprecio su etapa como Rector del Seminario de Saltillo, donde formó a numerosas generaciones de presbíteros bajo los valores del Evangelio.
Asimismo, su huella es imborrable en la Catedral de Santiago, donde fungió como Párroco durante 40 años. Durante su gestión, no solo se encargó del cuidado pastoral de la feligresía, sino que también impulsó importantes obras para el embellecimiento y conservación del máximo recinto religioso de la ciudad.
Un «Profeta en su Tierra»
La labor de Monseñor Humberto ha trascendido los muros de los templos, siendo reconocido por la sociedad civil como un «Profeta en su Tierra» por su impacto social y su calidad humana. En las recientes celebraciones en el Templo del Padre Nuestro, el presbítero expresó que «vivir el sacerdocio es una alegría, un gozo y un deseo constante de servir a Dios», un mensaje que resonó entre los asistentes, incluyendo familiares, amigos y miembros del clero diocesano.
A sus 97 años, Monseñor Humberto González Galindo sigue activo, demostrando que la vocación no conoce jubilación cuando se trata de llevar esperanza. Desde NDS Noticias, nos unimos a la acción de gracias por su vida y su invaluable servicio a la Diócesis de Saltillo.






































