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Afinando el corazón antes que el instrumento: Músicos de Saltillo renuevan su fuego espiritual

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Músicos y Animadores

Saltillo, Coahuila. — Bajo el lema «Músicos de Dios, afinando el corazón antes que el instrumento», más de 60 músicos y animadores de la Diócesis de Saltillo vivieron un fin de semana de profunda renovación espiritual. El encuentro, organizado por el Movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo, tuvo lugar en la Casa San José los días 22 y 23 de noviembre, coincidiendo significativamente con la festividad de Santa Cecilia, patrona de los músicos.

Un reencuentro con el propósito del servicio

El retiro fue diseñado como un espacio de pausa y oración para quienes, domingo tras domingo, sostienen el ambiente festivo y orante de nuestras asambleas y celebraciones litúrgicas. En un clima de fraternidad, los participantes recordaron que su talento es, ante todo, un ministerio para la gloria de Dios. Se destacó que, antes de buscar la perfección en las notas o los instrumentos, el músico católico debe buscar la sintonía de su alma con la voluntad del Señor.

Presencia, unidad y renovación

Durante la jornada, se vivieron momentos de intensa oración y alabanza, donde «Dios volvió a encender el fuego de su servicio», recordándoles a cada uno el porqué de su entrega. Las enseñanzas se centraron en la identidad del servidor: ¿Para quién cantamos? y ¿Para quién servimos?

La presencia del Espíritu Santo fue el hilo conductor de este retiro, que buscó fortalecer los lazos de unidad entre los diferentes coros y ministerios de música que forman parte del Movimiento de Renovación en Saltillo.

Bajo el ejemplo de Santa Cecilia

La conmemoración de Santa Cecilia sirvió como inspiración para los asistentes, resaltando que la verdadera música sagrada nace de un corazón que canta a Dios incluso en las pruebas. Con el corazón renovado, los más de 60 participantes regresaron a sus comunidades con la misión de ser canales de gracia y «afinar» cada día su testimonio de vida para que sus cantos sean un reflejo fiel de su fe.