
1. El Inicio del Ministerio Parroquial: Una Oportunidad de Renovación
El inicio del ministerio de párroco en una comunidad es una oportunidad para renovar nuestra identidad cristiana, nuestro compromiso con el Señor de evangelizar, de llevar su evangelio a los demás, de catequizar, de servir a los pobres, de celebrar la fe por medio del culto divino.
2. La Identidad del Pueblo de Dios: Consagrados por el Bautismo
Somos un pueblo consagrado y cada comunidad debe renovar esta consagración al Señor. No solamente los de la vida consagrada, como le llamamos ordinariamente, no solamente los del ministerio jerárquico están consagrados. Todos, por el bautismo, la confirmación y por la recepción también del cuerpo y la sangre de Cristo, somos consagrados al Señor, somos este pueblo que le pertenece a Dios.
Y una tarea primordial del párroco y en comunión con todos los agentes de la pastoral, es aumentar esta identidad, hacerla cada vez más sólida.
3. Tres Verbos para un Itinerario de Vida
¿Cómo hemos de hacerlo? Hoy escuchamos en la primera lectura tres verbos importantes para renovar, consolidar y también reflejar en nuestra vida diaria nuestra consagración, nuestra pertenencia al Señor como un pueblo de su propiedad.
A. Caminar: El Seguimiento de Cristo
Dice el Señor: «Caminen por mis sendas» (Dt 16,17). Caminar por la senda de Dios significa seguir. Jesús nos va a pedir eso. El que quiera venir conmigo, el que quiera estar cerca de mí, que quiera ser mi acólito, el que quiera ser un ministro, un servidor: que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga.
Hemos de caminar en la senda del Señor. Jesús que nos ha puesto un ejemplo. Y en este tiempo de Cuaresma decimos que hay un itinerario, un caminar hacia la pasión, muerte y resurrección de Jesús, hacia el misterio pascual. Tenemos como obligación espiritual, no solamente moral, sino espiritual, estar cerca del Señor Jesús en este camino, seguirlo hasta Jerusalén. Y es lo que estamos haciendo no solamente en la Cuaresma, sino del día a día.
Muy importante, Padre Eduardo y hermanos sacerdotes, el que seamos como Jesús en esta espera, capaces de caminar con nuestro pueblo, con nuestra comunidad en el seguimiento de Jesús, que seamos personas que caminamos por la senda del bien, de la verdad, de la justicia, de la solidaridad, de la reconciliación, de la compasión.
B. Guardar: La Palabra en el Corazón
El segundo verbo que utiliza el Señor es «Guarden mis mandamientos», no en el sentido de guardarlos en un cofrecito y tenerlos ausentes de nuestra vida. A veces así le hacemos, guardamos una cosa preciosa, una joya que tenemos ahí en una cajita con llave. No la usamos solamente más que cuando hay fiesta, cuando vamos a lucirla.
Guardar los mandamientos significa ponerlos en el cofre de nuestro corazón, no para ignorarlos, no para mantenernos ahí aparte, sino para que desde nuestro corazón, esos mandamientos fecunden toda nuestra vida, nuestra manera de pensar, nuestra manera de sentir, nuestra manera de actuar, nuestra manera de percibir a los demás. Guarda los mandamientos del Señor, observa, lo decimos de otra manera, seamos obedientes a lo que el Señor nos pide por medio de sus mandamientos, porque sabemos que son mandamientos que dan vida.
Y por eso también en una comunidad parroquial guardamos los mandamientos del Señor con fidelidad, con entusiasmo, con dedicación. Todos, pastores y pueblo, caminando por la senda del Señor, guardamos sus mandamientos, los fomentamos en nuestras relaciones interpersonales, en nuestros servicios a los demás. Se nota, se percibe en nosotros que hay unas reglas, que tenemos un código no solamente ético, sino espiritual, como pueblo consagrado, de ser fieles al Señor.
C. Escuchar: Apertura a Dios y al Prójimo
Y la tercera: «Escucha mi voz». No seas sordo a mi voz, mantente abierto. Porque esta guía del Señor que nos va revelando día con día, pues hemos de estar dispuestos a atender. El Papa [Francisco]* en este mensaje de cuaresma para este año, nos pide que escuchemos, que nos escuchemos a nosotros mismos, escuchemos cómo anda nuestra mente, nuestro corazón, nuestro espíritu, nuestras relaciones con los demás. Que escuchemos al otro para ver qué necesidades tiene. Que escuchemos también, como Dios escucha, con las mismas actitudes de nuestro Dios, de nuestro Señor Jesucristo.
No podemos escuchar solamente lo que nos conviene, lo que nos gusta, lo que nos hace sentir bien. Hay que escuchar a veces estas cosas que tal vez son incómodas o son difíciles para buscar la solución que el Señor quiere. De lo que le pediría también al Padre Eduardo y a todos los sacerdotes que sepamos escuchar estas mociones del espíritu en el propio corazón, pero también en la comunidad y también en aquellos que están pasando por momentos difíciles.
4. Las Prácticas Cuaresmales como Respuesta
Por eso, estas prácticas cuaresmales nos ayudan:
- De la oración: para escuchar a Dios.
- De la limosna: como respuesta a la escucha de los demás.
- Del ayuno: escucharme a mí mismo para poder reflejar en mi persona lo que Dios quiere.
Que sea una comunidad que sepa caminar la presencia del Señor, que camine en sus sendas, una comunidad que guarde los mandamientos del Señor y una comunidad que sepa escuchar y escuchar a los demás.
5. El Llamado a la Perfección: Santidad y Misericordia
Hoy nos dice el Evangelio algo que nos puede parecer un poquito chocante: «Sean perfectos como su Padre celestial es perfecto». No nos gusta porque pensamos con categorías occidentales griegas. Pensamos que la perfección es el que no tiene defectos, el que no le falta nada, el que no tiene ningún error, el que es impecable. Y entonces a veces pensamos que es así la vida cristiana y luego por eso a veces somos fariseos, aparentamos lo que no somos, decimos lo que no pensamos bien, y según nosotros somos perfectos, somos cumplidores, reflejamos aparentemente la ley de Dios.
La perfección a la manera de Dios es la santidad, es la misericordia, es la compasión. Por eso nunca va a decir sean misericordiosos como Dios su Padre, Dios es misericordioso y eso lo notamos también en la redacción previa a este mandamiento de perfección, es decir, de plenitud. Estamos llamados a vivir en plenitud como Dios es pleno. Por ahí va la cosa, a nadie se le da ahorita la plenitud, alcanzaremos pues la vida eterna, pero siempre vamos a ir caminando hacia allá, ¿cómo? Si tú vas reflejando estas características de nuestro Dios: su misericordia, su compasión.
6. Dios en el Centro para Vencer el Mal
Este Dios que hace salir el sol y hace caer la lluvia sobre buenos y malos, no lo hace depender de los méritos, sino que las bendiciones de Dios son para que salgamos de lo que no es perfecto, de lo que no va de acuerdo con nuestra dignidad de hijos e hijas de Dios. Si tú tienes algo en tu mente, tu corazón, en tu vida, una actitud, un vicio, una situación, una manera de ser que no es perfecta, no te sientas mal por no ser perfecto, más bien siéntete llamado a cambiar eso en algo bueno, en algo que sea una perfección, algo que hable de Dios en tu corazón.
Hay que vencer el mal a fuerza de bien, hay que vencer esas tentaciones como Jesús que meditamos el domingo pasado para darle su lugar a Dios en nuestra vida. Cuando el Señor Jesús toma el centro de nuestra vida —y eso es algo que también el Papa nos ha pedido en esta Cuaresma—, volver a poner a Dios en el centro de nuestra vida personal, de nuestra vida familiar, de nuestra vida profesional, de nuestra vida comunitaria, parroquial, que sea el Centro el Señor y entonces sí seremos perfectos. Entonces sí reflejaremos su misma compasión y su misericordia que hace salir el sol y que hace caer el agua sobre todas las personas para que se conviertan y tengan vida.
7. Exhortación Final y Encomienda Pastoral
Que esta comunidad, este pueblo consagrado a Dios, siga sus pasos. Hay que buscarlo, Padre Eduardo. Ahí se los encargo, no lo echen a perder y ahí te los encargo, no los eches a perder. Que juntos sigan adelante en esta vocación que tenemos de pueblo consagrado de Dios.
Agradecemos a Digital Católicos por compartir las fotografías que enriquecen este artículo.








































