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Periodismo de paz: comunicar soluciones para reconstruir la esperanza

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Periodismo de paz: la propuesta de Adriana Alatorre para comunicar esperanza en tiempos de violencia
Comunicar soluciones también es hacer periodismo

Adriana Alatorre invita a periodistas católicos a narrar también las historias que transforman comunidades

Ciudad de México, 18 de junio de 2026. En el marco del Encuentro Nacional de Periodistas Católicos, celebrado en las instalaciones de las Obras Misionales Pontificias de México, la periodista y comunicadora Adriana Alatorre impartió la conferencia “Periodismo de Paz”, una reflexión profunda sobre la responsabilidad social de los medios de comunicación y el papel que desempeñan los periodistas en la construcción de una cultura de esperanza.

Ante comunicadores provenientes de diversas diócesis del país, Alatorre cuestionó la tendencia predominante del periodismo contemporáneo de concentrarse casi exclusivamente en la violencia, los conflictos y las crisis, dejando en segundo plano las historias de reconciliación, reconstrucción comunitaria y transformación social.

“Durante décadas hemos sido extraordinariamente eficaces para documentar los conflictos. Sabemos quién hizo qué, cómo lo hizo y cuándo ocurrió, pero pocas veces mostramos quién está reconstruyendo comunidades o quién está generando soluciones”, señaló la ponente.

La periodista recordó que los medios de comunicación tienen una influencia determinante en la percepción que las personas construyen sobre la realidad. Cuando la cobertura se enfoca únicamente en los aspectos negativos, las audiencias pueden llegar a creer que los problemas son mayores que las soluciones existentes.

Más allá de narrar conflictos

Alatorre explicó que el concepto de “Periodismo de Paz” fue desarrollado por el sociólogo noruego Johan Galtung, considerado uno de los principales teóricos de los estudios sobre paz y resolución de conflictos. Esta propuesta periodística no busca ocultar la violencia ni maquillar la realidad, sino ofrecer una comprensión más profunda de los acontecimientos, explorando sus causas, consecuencias y posibles caminos de solución.

“El periodismo de paz no elimina el conflicto. Lo que hace es ayudar a entenderlo mejor y ofrecer a la sociedad herramientas para comprender qué se está haciendo para resolverlo”, explicó.

En este sentido, invitó a los periodistas a complementar las preguntas tradicionales del oficio —qué pasó, por qué ocurrió y quiénes resultaron afectados— con otras dos interrogantes fundamentales: quién está intentando resolver el problema y qué podemos aprender de esa experiencia.

Una audiencia cansada de las malas noticias

Durante su exposición, la conferencista presentó datos del Reuters Institute de la Universidad de Oxford que muestran un creciente rechazo de las audiencias hacia la información noticiosa. Según los estudios citados, cuatro de cada diez personas evitan deliberadamente consumir noticias debido al impacto negativo que generan en su estado de ánimo, la fatiga informativa y la sensación de impotencia ante los problemas que observan diariamente.

“Cuando la audiencia pierde la esperanza, también pierde el interés”, advirtió Alatorre, señalando que este fenómeno representa un desafío profundo para el periodismo actual.

Asimismo, destacó que diversas investigaciones académicas han demostrado que las coberturas que incluyen soluciones verificadas y respuestas concretas a los problemas generan en las personas una mayor disposición a involucrarse en la vida social y comunitaria.

Un llamado para los comunicadores católicos

La ponente subrayó que el periodismo de paz no es activismo ni propaganda. Por el contrario, exige el mismo rigor profesional, la misma verificación de datos y la misma independencia editorial que cualquier otro ejercicio periodístico. La diferencia radica en ampliar la mirada para descubrir y narrar las respuestas que emergen frente a los desafíos sociales.

Al concluir su participación, invitó a los periodistas católicos a reconocer la enorme responsabilidad que poseen al comunicar, especialmente en una época marcada por la inteligencia artificial y la sobreabundancia de información.

“Si solo contamos la violencia, la sociedad terminará pensando que solo existe la violencia. Si contamos también las soluciones, podremos ayudar a construir ciudadanía y esperanza”, afirmó.

La conferencia dejó entre los participantes una reflexión significativa sobre el papel evangelizador de la comunicación y la necesidad de ejercer un periodismo que, sin renunciar a la verdad, contribuya a visibilizar los signos de reconciliación, solidaridad y transformación que también están presentes en la sociedad.