DOMINGO DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
“Elevamos a Cristo mirada y corazón”
LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
“Custodiar voces y rostros humanos”
- Hechos 1,1-11 | Salmo 47(46): “Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya. | Efesios 1,17-23 | Mateo 28,16-20
Jesús resucitado, después de cuarenta días de dar pruebas de estar vivo a sus discípulos e instruirlos en el misterio del Reino de Dios, asciende a la derecha del Padre y desde allí nos hace sentir su presencia cercana, todos los días, hasta el fin del mundo.
La instrucción de Jesús a los apóstoles
Esta instrucción a los apóstoles es un privilegio que les permitió entender, desde la óptica de la Resurrección, las palabras que ya Jesús les había compartido, pero que no habían tenido el entendimiento adecuado.
Podemos decir que los apóstoles recibieron una “catequesis intensiva” por parte de Cristo, y que su mente y corazón tuvieron la oportunidad de atenderla con una perspectiva espiritual más profunda.
La lectura y la meditación del Evangelio, junto con la oración, han de ser una extensión de esta instrucción de Jesús para nosotros, aplicando y transmitiendo sus enseñanzas a las exigencias del mundo contemporáneo.
Con la mirada y el corazón elevados a Cristo
Ya no existe el “velo” de las limitaciones humanas, sino la luz de la gracia radiante del Señor que las supera.
Aún falta que se cumpla la promesa del Espíritu Santo, el bautismo con fuego que los fortalezca en su ánimo y los haga actuar con la libertad valiente propia de los ungidos por el Señor.
Hoy hemos de estar atentos, con los pensamientos puestos en los bienes del cielo, con la mirada y el corazón elevados a Cristo, aguardando la efusión del Espíritu Santo, para que nos siga capacitando con sus dones y con su presencia nos fortalezca para ser testigos del Señor Jesús en todos los ambientes de la sociedad.
Espíritu de sabiduría y revelación
Pablo en Efesios pide al Padre para nosotros espíritu de sabiduría y de revelación para conocer con mayor profundidad el misterio de Jesucristo.
Es importante que el Espíritu con su luz ilumine nuestra mente para comprender la esperanza a la que somos llamados, entender con claridad el fin último de nuestra vida personal y el compromiso de vida que tenemos con nuestro entorno.
Es importante que el Espíritu nos ayude a descubrir la herencia que Dios nos da, que sepamos con seguridad que no estamos desprovistos ni abandonados, sino que los dones y carismas con los que el Señor nos ha dotado nos capacitan para nuestra tarea de vida.
Es importante que el Espíritu muestre su poder en quienes confiamos en Dios para reflejar con sencillez y humildad que la fuerza poderosa que nos arropa viene de Dios y es para servir a los demás.
El mandato misionero
El mandato misionero del Evangelio es un acto de confianza de Jesucristo en sus apóstoles, sabiendo que aún son débiles en su fe, pero que tienen la generosa disposición de reconocerlo como Señor.
También nosotros, discípulos y apóstoles de Cristo, a pesar de nuestros titubeos e inseguridades, deseamos reconocer a Cristo como Señor y Redentor de nuestra existencia.
Hoy asumimos como tarea vocacional su envío:
“Vayan, y hagan discípulos todos los pueblos”.
Vivir el Evangelio en todos los ambientes
Elevando nuestra mirada a Jesús que asciende a su trono, y elevando nuestro corazón para que esté unido a Él en su reino, nos comprometemos a vivir el Evangelio en todos nuestros ambientes, a bautizar (sumergir) a nuestros semejantes en el misterio de su gracia que sana las heridas y eleva a la dignidad de hijos de Dios, a enseñar y compartir los valores que aprendemos de Jesús.
Hoy más que nunca nos anima la promesa de Cristo:
“Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
Todos los cristianos, en cuanto comunicadores sociales del Evangelio, saludamos a todas las personas que laboran en los medios de comunicación social con el mensaje del Papa León XIV, invitándolos a ser custodios de las voces y de los rostros humanos.
Que su labor profesional los perfeccione como hijos de Dios y sea fuente de realización plena en la verdad y la justicia.
Que juntos podamos defender la identidad y la dignidad de las personas para que los medios de comunicación puedan ser instrumentos que nos humanizan y ayudan a trascender.
Como dice el Papa León en su mensaje de este año:
“Necesitamos que el rostro y la voz vuelvan a expresar a la persona. Necesitamos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda del hombre, hacia la cual orientar también toda innovación tecnológica”.





































