Saltillo, Coahuila, 1 de agosto de 2026. Con el propósito de fortalecer la vida pastoral de la Iglesia diocesana a la luz del Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, el obispo de Saltillo, Mons. Hilario González García, presidió la primera Jornada de formación, oración, escucha, diálogo y discernimiento dirigida a los integrantes del Consejo Diocesano de Pastoral.
La reunión marcó el inicio de un itinerario formativo integrado por tres sesiones, cuyo objetivo es favorecer la recepción e implementación del proceso sinodal en la Diócesis de Saltillo. Durante esta primera jornada se realizó un estudio general del Documento Final del Sínodo, mientras que la segunda sesión, programada para el 31 de octubre, estará dedicada al análisis de los organismos de participación contemplados en el Plan Orgánico Diocesano de Pastoral, con especial atención al propio Consejo Diocesano de Pastoral. Finalmente, en enero de 2027 se revisarán y actualizarán los estatutos del Consejo Diocesano de Pastoral, a la luz de los criterios propuestos por el Sínodo.
En esta jornada participaron los coordinadores de las comisiones que integran los cinco niveles de la acción pastoral de la Diócesis, quienes, además de profundizar en el contenido del Documento Final, compartieron un espacio de oración y discernimiento comunitario.
Durante la presentación se recordó que el proceso sinodal no ha concluido con la celebración de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, sino que ahora entra en una nueva etapa: la de su recepción e implementación en las Iglesias particulares. En este contexto, la Diócesis de Saltillo busca que su Plan Orgánico Diocesano de Pastoral continúe configurándose como un verdadero instrumento sinodal, impulsando una Iglesia que camina unida en la misión.
El material de estudio subrayó que la sinodalidad es un camino de renovación espiritual y pastoral que llama a fortalecer la identidad de la Iglesia como Pueblo de Dios en misión, promoviendo la escucha, la corresponsabilidad, el discernimiento comunitario y la participación de todos los bautizados en la vida eclesial. Asimismo, invita a renovar las relaciones, los procesos, los vínculos y las estructuras para responder con mayor fidelidad a los desafíos de la evangelización en el mundo actual.
Como parte de la metodología de la jornada, después de la lectura y reflexión del documento, los participantes se distribuyeron en mesas de trabajo para dialogar y aportar sugerencias que permitan responder a los desafíos de la sinodalidad en la realidad concreta de la Diócesis de Saltillo. Las reflexiones giraron en torno a temas como la misión, la corresponsabilidad de los bautizados, la escucha mutua, el fortalecimiento de los organismos de participación y la formación de agentes pastorales con un auténtico espíritu sinodal.
Con estas jornadas, la Diócesis de Saltillo continúa dando pasos concretos para hacer vida el llamado del Papa a ser una Iglesia donde todos caminan juntos, escuchándonos mutuamente, discerniendo la voluntad de Dios y fortaleciendo la comunión para anunciar el Evangelio con renovado ardor misionero.



































