Inicio Saltillo Diócesis de Saltillo Diócesis de Saltillo celebra candidaturas y ministerios en el Domingo del Buen...

Diócesis de Saltillo celebra candidaturas y ministerios en el Domingo del Buen Pastor

67
Candidatura y Lectorado
Candidatura y Lectorado

Saltillo, Coahuila.– En el marco del IV Domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, la Diócesis de Saltillo vivió una significativa jornada de fe y esperanza con la celebración de candidaturas a las órdenes sagradas y la colación del ministerio de lectorado a seminaristas en formación teológica.

Durante la celebración, realizada en el Seminario Diocesano de Saltillo, los jóvenes Jair Pérez, Elier Márquez y Edsson Campos fueron admitidos como candidatos a recibir el orden sagrado, un paso formal mediante el cual la Iglesia reconoce su disposición y madurez para continuar el camino hacia el sacerdocio ministerial.

Asimismo, Edgar Yáñez, Azael Yáñez, Hugo Saucedo, William Carrillo y Daniel Torres recibieron el ministerio de lectorado, el cual los instituye oficialmente en el servicio de proclamar la Palabra de Dios en la liturgia, además de fortalecer su compromiso con la Sagrada Escritura como eje fundamental de su formación y futura misión pastoral.

La celebración fue presidida por S.E. Mons. Hilario González García, obispo de la diócesis, quien destacó que estos pasos representan momentos clave en el proceso formativo de los seminaristas, en el que se busca no solo la preparación académica, sino una profunda configuración con Cristo.

En su mensaje, el Obispo, recordó que esta celebración coincide con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, subrayando la importancia de pedir a Dios el don de nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas para la Iglesia. Retomando palabras del León XIV, hizo un llamado especial a los jóvenes a cultivar una relación personal con Dios mediante la oración cotidiana y la meditación constante de la Palabra.

Dirigiéndose a los seminaristas, Mons. Hilario los exhortó a configurarse cada vez más con Jesucristo, el Buen Pastor, de manera que su vida sea un reflejo transparente de su amor y entrega. “Están llamados a ser pastores según el corazón de Cristo, cercanos a su pueblo y dispuestos a servir con generosidad”, expresó.

Este acontecimiento se convierte en un signo de esperanza para la Iglesia local, al evidenciar el compromiso y la respuesta generosa de estos jóvenes que continúan discerniendo y caminando hacia el sacerdocio, en medio de una realidad que requiere testigos auténticos del Evangelio.

La comunidad diocesana se une en oración por ellos, confiando en que el Señor siga guiando sus pasos y fortaleciendo su vocación, en este tiempo pascual que invita a renovar la fe y la esperanza en la vida de la Iglesia.